Esta vez no es el lobo, es el oso. Pero la persecución que ha sufrido y sigue sufriendo el oso es similar a la del lobo. Los «ganaderos» roncaleses reclaman de nuevo medidas contra el oso.
Ellos mismos mataron al último oso del Pirineo navarro. Dicen que la excusa actual son los descendientes de la que trajeron de Eslovenia. El pastoreo es una actividad privada y las ovejas y vacas son privadas. El oso, el lobo o o cualquier animal salvaje es el Patrimonio Natural de todos, público y de todos. El oso está totalmente protegido en Navarra. Por lo tanto, no se puede tocar el oso. Los verdaderos problemas del pastoreo son otros, no es un oso. Una vez más, el oso ha sido puesto en el punto de mira, como siempre, a pesar de estar en el siglo XXI.
Que tomen las medidas necesarias y que dejen de llorar. Y que tengan en cuenta que el lobo también llegará a los Pirineos navarros en los próximos años. Así que ya pueden ponerse a trabajar para cuidar el negocio sin tocar a la Naturaleza. Estructuralmente, los ganaderos reciben ayudas de la Política Agrícola Común (PAC) para compatibilizar su actividad con la biodiversidad y reparar los daños que se puedan producir. EL QUESO RONCAL está manchado desde hace mucho tiempo por la sangre del oso.
Es posible que haya llegado el momento de hacer un BOICOT activo al producto de todos aquellos que desarrollan su actividad respetando el medio ambiente.