Aunque hoy en día es impensable para la mayoría, los osos han vivido en las montañas que nos rodean. Este es el caso de Salinas de Léniz, municipio vasco próximo a Vitoria. Como ocurre con todos los grandes carnívoros, la persecución humana lo ha relegado a unos pocos lugares, hasta estar al borde de la completa extinción en la Península Ibérica, aislándolo en remotas sierras.
El lobo también ha sufrido una persecución similar.
Ejemplos de esta persecución contra osos, lobos y zorros son las Ordenanzas de Leintz Gatzaga de 1548, donde podemos leer lo siguiente:
«Otrosí porque esta Villa está en sierra e cercada de montes do hay muchos lobos e osos e raposos que matan e destruyen los ganados y las aves de los vecinos de esta Villa nuestros antepasados en su tiempo e nosotros en el nuestro habemos tenido ordenanza e uso e costumbre guardada de dar premio a cualquier vecino de esta Villa que matare oso en la jurisdicción de la dicha villa de premio e galardón de los propios de mil maravedises e al que matare lobo en la dicha jurisdicción quinientos maravedises…»

