La temporada de cría de los lobos empieza en invierno o primavera temprana, dependiendo de la latitud. La gestación dura de 61 a 63 días; las lobas en Iberia paren entre abril y junio. El tamaño de camada es muy variable entre poblaciones, y oscila entre 1 y 11 cachorros, si bien son pocos los que llegan a edad adulta. Los cachorros abren los ojos a los 10-15 días, y se destetan alrededor del mes y medio, cuando empiezan a nutrirse de carne regurgitada por los componentes del grupo. A las 3 semanas los cachorros realizan las primeras salidas del cubil. Son altamente dependientes de los adultos hasta alcanzar el primer año de vida.
La edad de maduración sexual es variable, y está además condicionada por la estructura social de los grupos, en los que los ejemplares subordinados no se reproducen.
El tamaño de grupo familiar varía mucho entre regiones y estaciones, siendo en general mayor la cohesión de los grupos en invierno.
Los grupos establecen y defienden frente a otros lobos, territorios de tamaño muy variable, de 75 a 2500 km2, esencialmente en función de la densidad de presas y características del terreno.
