En 1976 la revista Euskaldunak, dirigida por Jose Miguel Barandiaran, dedicaba dos números a la «Cultura pastoril». En ellos, además de hablar sobre el pastoreo, los pastores, el monte y el ganado, el lobo tiene también su espacio y, acorde a los tiempos, todavía es tratado como una alimaña.
Acompañando al gráfico que aparece en la imagen, podemos leer el siguiente texto:
«No queremos seguir sin hacer referencia a un sistema de caza que tiene su origen en épocas prehistóricas y que, sin embargo, ha sido utilizado hasta nuestros días. Se trata de la caza del lobo en fosas situadas al final de dos largas paredes dispuestas de manera que converjan en un gran foso de varios metros de profundidad.
Para realizar esta caza se convocava a toque de campana a los vecinos de los pueblos circundantes a la montaña, cuando tenían noticias de la existencia de lobos en la sierra. Entonces gran número de hombres subían al monte provistos de palos y garrotes e iban levantando la caza por medio de gritos y gran algarada, y de esta forma levantaban la caza y conducían a las fieras a este callejón sin salida, hasta que cayesen en el foso, en donde eran rematadas. Sistema similar ha sido utilizado también, para cazar lobos, en los «chorcos» de los Picos de Europa o en las loberas de algunas regiones de Galicia En Euskal Herria todavía se pueden ver restos de estas loberas en la sierra de Guibijo (Alava) y en el monte Santiago (Alava-Burgos). Ambas están situadas en la zona occidental de Alava, en su límite con la provincia de Burgos. También tenemos noticias de su existencia en el macizo de Gorbea (Alava-Vizcaya) y en el monte Artzamendi (Laburdi).»
