Estamos, lo creas o no, en un momento crucial para una especie que sigue en el ojo del huracán, de manera involuntaria y ajena por su parte.
Se trata por supuesto de nuestros lobos.
No vamos a extendernos con lo que ya sabes.
Se trata de una especie imprescindible en nuestros ecosistemas y todas esas cosas que se han repetido de una manera casi obsesiva pero que, visto lo visto, no sirven para demasiado.
Cómo sabes una asociación, ASCEL (Asociación para el estudio y la conservación del lobo ibérico) consiguió que al fin un gobierno le hiciese caso y llevase al lobo, no al lugar que se merecía por su estado de conservación que es la protección total, sino al listado de especies en régimen de protección especial (LESRPE) .
Ocurría esto en septiembre de 2021 y desde ese mismo momento la maquinaria de los antilobo se puso a funcionar hasta que finalmente y con una artimaña han conseguido que el Congreso, saque al lobo de ese listado y pueda ser cazado próximamente.
ASCEL es una asociación independiente que vive de sus asociados y de las donaciones que la gente tenga bien a darles y en este preciso momento va a necesitar toda la ayuda que podamos darles.
En estos momentos decisivos es muy importante qué te asocies. Puedes visitar su página y si tienes la posibilidad, tan solo es una cuota anual de 30 euros (puedes hacer aportaciones mayores), supondría un gran empuje para la asociación, no solo económico sino por manifestar tu apoyo al formar parte de ella. Parece ser la única manera de conseguir que nuestros lobos tengan una posibilidad de seguir a salvo de buscavotos, pegatiros y tengoganao.

