Un estudio de FAPAS niega que el lobo tenga presencia en Gijón y Villaviciosa, y detecta la presencia de perros con hábitos nocturnos de caza que, dicen, podrían ser los autores de las muertes de ganado. Por la sierra del Sueve, sí han detectado su paso ocasional. Es la conclusión preliminar tras seis meses de observaciones.
Los únicos cánidos captados por las cámaras de foto trampeo en Gijón y Villaviciosa son perros domésticos, que recorren decenas de kilómetros durante la noche, mostrando hábitos de caza. Las muertes de ganado en estas zonas, afirman, no corresponden al lobo.
Además, dicen, los lobos comen a su presa casi por entero y los últimos ataques, como el de Paniceres, en Villaviciosa, corresponden más a un ataque de perro.
En el Sueve sí han detectado la presencia de tres lobos que campan por la sierra, pero que no han constituido asentamiento.
Este estudio, que finaliza en junio, se basa en el análisis de las cámaras distribuidas en pistas forestales y senderos, así como la recogida de muestras por transectos. Forma parte de. proyecto nacional del censo del lobo ibérico que dirige la Universidad de Alcalá.
