Las organizaciones recuerdan que se trata de una especie estrictamente protegida, y lo que los diputados y diputadas del PSC han votado para seguir manteniendo esta protección, tanto en el Congreso de los Diputados como en el Parlamento Europeo.
La moción aprobada en algunos municipios del Pallars está llena de falsedades e informaciones sesgadas o manipuladas. Resulta inconcebible que representantes políticos sean capaces de darle validez.
Las entidades se muestran sorprendidas e indignadas ante la campaña orquestada por el PSC y la associación de ganaderos APROVI, que ha llevado a la aprobación de una moción donde seis municipios del Pallars Jussà ya se declaran “libres de lobos”. El texto de la moción es una suma de despropósitos inconcebibles, que van en contra de todo el conocimiento científico que se tiene tras décadas de estudio de la especie, contribuyendo únicamente a la difusión de falsedades y a la desinformación. Algunas de estas afirmaciones son:
- Que la situación es grave, cuando los datos oficiales confirman la cifra de 21 ovejas y cabras muertas por lobo en toda Cataluña en los últimos 8 meses; frente a las 910.000 ovejas y 161.000 cabras muertas por otras causas. Las muertes por lobo representan solamente un 0,002% del total.
- Que el lobo de las poblaciones francoitalianas es una «especie invasora, alóctona que romperá el equilibrio ecológico», cuando en realidad es la misma especie que la ibérica, y lo que hará es ayudar a mejorar el declive genético de la población ibérica y a recuperar el equilibrio ecológico alterado, como demuestra el continuo crecimiento de las poblaciones de jabalíes o corzos.
- Que el lobo es “un gran peligro” para las actividades turísticas, cuando el lobo atrae turismo, no lo ahuyenta, como se ha visto en muchos lugares del Estado y de Europa.
- Que habrá superpoblación de lobos en Cataluña, cuando se encuentra casi extinto y sólo contamos con 4 lobos en 32.000km2 de territorio, toca 1 lobo cada 8.000km2.
- Que ha habido ataques a humanos y pueden haber aquí también, cuando en toda la Península se calcula una población de casi 3000 lobos y en 50 años no se ha documentado ningún ataque a personas. 4 lobos en toda Cataluña no pueden representar un peligro para nadie.
Esta moción ha sido aprobada, entre otras, en Tremp donde gobierna el PSC con mayoría absoluta. Su alcaldesa, Sílvia Romero, es además la Delegada del Gobierno en el Alt Pirineu y Aran, representando la autoridad de la Generalitat en el territorio pirenaico. Para las organizaciones ecologistas y animalistas, resulta inconcebible que un alto cargo del PSC se alinee con las tesis negacionistas y más reaccionarias y haya aprobado un texto sin ningún rigor científico, sino que va directamente contra lo que el PSC y el PSOE han defendido y votado, tanto en las Cortes Españolas (Congreso y Senado) como en el Parlamento Europeo.
Es por este motivo que las organizaciones firmantes se han dirigido al Presidente del Gobierno y Primer Secretario del PSC, Salvador Illa, para pedirle que “ponga orden en su partido” y que no permita que se fomente una campaña contra el lobo basada en “fake news”, al usar el miedo y la mentira y que, además, es un peligrosísimo precedente que puede abrir la puerta a una rebaja en la protección del medio ambiente en nuestro país, en base únicamente a los intereses económicos de un sector.
Las organizaciones ambientales afianzan su compromiso por la coexistencia de la fauna salvaje con las actividades humanas y, en concreto, del lobo con la ganadería extensiva. Por este motivo, hace ya dos años fueron estas mismas entidades las que impulsaron la creación del Grupo de trabajo sobre el lobo con la Generalitat de Cataluña, y han dedicado todo este tiempo a trabajar junto con los sectores ganaderos y la Generalitat para conseguir la implantación de medidas de prevención de los ataques de lobo.
Por estos motivos, las organizaciones firmantes rechazan esta moción para declarar municipios libres de lobos y reclaman al PSC coherencia con la posición basada en la ciencia y a favor de la coexistencia, defendida hasta ahora por los socialistas en Cataluña, España y en la Unión Europea.
