Artículo de la web de ASCEL, Asociación para la Conservación y Estudio del Lobo Ibérico.
El 2 de abril de 2025, unas horas después de que el BOE publicara la Ley del Desperdicio Alimentario desprotengiendo al lobo, el Gobierno de Cantabria publicaba a su vez en el BOC una resolución dictando la muerte de 41 ejemplares de lobo.
Poco más de un año después, el 17 de abril de 2026, Cantabria contabiliza haber matado 37 ejemplares de lobo, 14 de ellos jóvenes, incluyendo tres hembras preñadas o recién paridas. A los que se deben añadir 10 ejemplares muertos por otras causas:
- atropello 6
- enfermedad 1
- muerte ilegal 2
- desconocido 1
En total 47 ejemplares de lobo muertos, sobre un total de entre 70 y 90 individuos. En conclusión, el Gobierno de Cantabria habría matado cerca de la mitad de la población de lobos de su territorio en un año. El impacto sobre la población de lobos es tal, que, en el año 2025, solo 13 de los 25 grupos familiares de la región han conseguido reproducirse.

Así que nos preguntamos: ¿para qué aprobar un plan que luego es claramente incumplido, sobrepasando los límites impuestos en él?, ¿para qué delimitar zonas, cuando en alguna de ellas se matan hasta un 70% más de los lobos previstos? El propio Tribunal Supremo ha sentenciado contra esta sinrazón.
ASCEL, con el apoyo de sus socios, seguirá peleando para evitar la desaparición de nuestro patrimonio natural.
Que no lo llamen control, es exterminio.
