Artículo publicado por María José Villanueva en el HERALDO
El número de osos en el Pirineo sigue creciendo de forma paulatina pero imparable. También en Aragón. Y, sin embargo, este incremento de ejemplares no está provocando un mayor número de ataques al ganado sino todo lo contrario. Así lo constatan las cifras del 2025, el año con más ejemplares detectados (incluyendo el primer osezno nacido en territorio aragonés en más de 50 años), pero uno de los que menos incidentes se han registrado, cinco, muy lejos de los 36 de 2024.
Según datos del Gobierno de Aragón, los técnicos del departamento de Medio Ambiente han podido confirmar en los últimos doce meses la presencia de nueve ejemplares. En el Pirineo occidental se ha visto a la hembra Claverina y su cría; a dos machos nacidos en 2021, Larry y Beroi, y a otro de 2023, Rey, todos considerados osos ‘residentes’. Además, de manera ocasional, se observó a otro individuo, joven o hembra, en el valle de Tena, y a tres indeterminados en la zona oriental, en los municipios de Bielsa, Gistaín y Montanuy.
La consejería ha abierto en 2025 cinco expedientes en total por ataques de osos pardos al ganado en Aragón, con un balance de nueve reses muertas, ovejas o cabras, y una indemnización de 3.425 euros. No hubo ninguna denuncia desestimada.
Por contra, en 2024 hubo siete veces más ataques, un total de 36, la cifra más alta de los últimos años, con 46 ovejas o cabras afectadas por las que el Gobierno de Aragón pagó 22.431 euros en indemnizaciones.
Y ello a pesar de que en ese periodo el número de ejemplares detectados era algo inferior, ocho. Los técnicos confirmaron la presencia constante de Claverina y de los mismos tres machos jóvenes en la zona occidental; además de Sorita ocasionalmente en el valle de Tena. En el Pirineo oriental se consideró ‘residente’ a Douillous y eventualmente pasaron por allí Canelito y un ejemplar indeterminado, que fueron avistados en Plan, San Juan de Plan, Laspaúles y Montanuy.
