«Hace aproximadamente 30.000 años, en los gélidos paisajes de Eurasia, los lobos y los humanos comenzaron a convivir más de cerca. Este acercamiento fue un proceso gradual. Se cree que los lobos más tolerantes a la presencia humana podían acercarse a los asentamientos para alimentarse de restos de carne desechados por las tribus nómadas.»
«La teoría predominante de los investigadores es que estos lobos menos agresivos eran los que se beneficiaban de los recursos humanos y, eventualmente, se integraron de manera natural en la vida de las comunidades. Así, se inició un proceso de selección natural donde solo aquellos lobos menos temerosos y más amigables con los humanos lograron sobrevivir y reproducirse.»
¿El comienzo de una amistad? Este artículo de la revista Muy Interesante nos da algunas claves.
En cualquier caso, la persecución al lobo salvaje continúa cuando el siglo XXI esta bastante avanzado.
