El pasado martes VOX, con la colaboración de la Fundación Artemisan y la revista Jara y Sedal celebraron un seudo congreso monográfico sobre el lobo, del que ya dábamos cuenta en este artículo.
Tras este acto, la portavoz del partido ultraderechista Pepa Millán exigía que “hay que sacar al lobo del LESRPE cuanto antes”, denunciando que el cánido provoca 4 millones de euros de pérdidas anuales, algo “inasumible”.

Se le olvidó decir que los pagos de las ayudas directas de la PAC 2024 alcanzan los 3.665 millones de euros, ayudas que se terminarán de pagar el 30 de junio de 2025, alcanzando la cifra de 4.882 millones de euros.
Basta ya de mentir y de manipular.
La agricultura y la ganadería siguen siendo los sectores más subsidiados, con incentivos millonarios. A pesar de todo, parece que no son asumibles 4 millones de euros. El gasto para reducir «el conflicto», comparado con todo lo que cobra este sector, es ridículo
La administración debe exigir a los ganaderos que cumplan con sus obligaciones de proteger el ganado como dice la ley, colaborando en la implementación de todas las medidas necesarias. Si a pesar de ello se producen daños, debe agilizar los pagos e indemnizaciones y adecuarlas a las perdidas reales de los ganaderos tras la certificación de los ataques. Pero solo a quienes protegen su negocio.
Hay que ponerse manos a la obra para no dar argumentos al sector antilobo, a aquellos que lo único que quieren es MATAR LOBOS.
