Hace unos días los ganaderos de ovino en León denunciaban precios «abusivos» y un futuro incierto: «Acaban con nosotros». Denunciaban también que «la caída de precios de la leche de oveja pone en jaque al sector en la provincia». También el precio de la carne es motivo de denuncia ya que las prácticas en la compra de corderos son abusivas: «En la lonja los marcan a 7,40 euros, pero vienen a pagarlos a 5,20″. «El sector ovino en León está desapareciendo», advierten los ganaderos. El lobo, una vez más cuando hablan de la verdadera situación de la ganadería de ovino, no aparece en la ecuación. Y la situación, en realidad, no se limita a esta zona del estado, es general en todas las regiones del España.
A continuación, detallamos los principales problemas:
1. Problemas estructurales
Reducción del tamaño del rebaño
En las últimas décadas, el censo de ganado ovino en España ha disminuido significativamente debido a la baja rentabilidad del sector. Esto afecta la capacidad de los ganaderos de obtener economías de escala y mantener sistemas productivos sostenibles.
Abandono del medio rural
La despoblación en zonas rurales reduce la disponibilidad de mano de obra y dificulta el relevo generacional. Los jóvenes encuentran poco atractivo dedicarse a una actividad con jornadas largas, bajos ingresos y alta incertidumbre.
Pequeña escala de muchas explotaciones
Muchas explotaciones de ovino en España son familiares y de pequeña escala, lo que dificulta su competitividad frente a las grandes explotaciones intensivas.
2. Problemas económicos
Bajos precios de los productos
Los precios de la carne y la leche de oveja han permanecido bajos durante años debido a la competencia en mercados globalizados y al poder de negociación de grandes cadenas de distribución. En muchos casos, los precios pagados al productor no cubren los costos de producción.
Aumento de los costos de producción
Los insumos, como piensos, energía, combustible, medicamentos y servicios veterinarios, han aumentado significativamente, reduciendo los márgenes de beneficio. Esto se ha agravado en los últimos años por las crisis energéticas y climáticas.
Competencia internacional
Las importaciones de carne y productos lácteos de países con costos de producción más bajos, como Nueva Zelanda o Sudamérica, presionan aún más los precios en el mercado interno.
3. Cambios en el consumo
Menor consumo de productos ovinos
El consumo de carne de cordero y productos lácteos de oveja ha disminuido en España, especialmente entre las generaciones más jóvenes. Los cambios en los hábitos alimentarios, como el aumento del vegetarianismo, y la percepción de que la carne es menos saludable, han reducido la demanda.
Falta de diversificación
Muchas explotaciones se centran exclusivamente en la producción de carne o leche, sin diversificar sus actividades (como turismo rural o la elaboración de productos artesanales) para generar ingresos adicionales.
4. Problemas sociales y de políticas públicas
Burocracia y falta de apoyo
Los ganaderos enfrentan una carga burocrática elevada para acceder a subvenciones, permisos y ayudas. A menudo se sienten desprotegidos frente a la normativa que favorece a grandes operadores en lugar de apoyar a los pequeños productores.
Déficit en relevo generacional
La falta de incentivos adecuados y de formación para jóvenes agricultores dificulta el mantenimiento del sector.
5. Problemas medioambientales
Cambio climático
Las sequías, olas de calor, lluvias irregulares y otros efectos del cambio climático afectan directamente la disponibilidad de pastos y agua, incrementando los costos de producción.
Gestión del territorio
El abandono de la ganadería extensiva ha llevado al crecimiento descontrolado de áreas que antes eran pastos, lo que aumenta el riesgo de incendios forestales. Paradójicamente, las explotaciones extensivas de ovino son clave para prevenir incendios al mantener el paisaje como lo habíamos heredado.
Presión por la sostenibilidad
El sector enfrenta crecientes presiones para reducir su huella de carbono y mejorar el bienestar animal, lo que requiere inversiones adicionales.
6. Conflictos con la fauna salvaje
Aunque los ataques de depredadores, como el lobo, se mencionan con frecuencia, su impacto económico real es mucho menor que los problemas económicos y estructurales mencionados. Aun así:
En zonas específicas, los ataques pueden ser un problema puntual que afecta a explotaciones extensivas sin medidas de prevención adecuadas.
La gestión de estos conflictos debe combinar medidas preventivas eficaces (vallados, mastines, compensaciones) con una política de conservación que equilibre los intereses del sector y la biodiversidad.
El verdadero desafío del sector ovino en España radica en problemas estructurales, económicos y sociales que van mucho más allá de los conflictos con la fauna salvaje. Para garantizar la sostenibilidad del sector, sería necesario:
Revalorizar los productos ovinos a través de etiquetas de calidad, promoción de consumo local y diversificación.
Invertir en innovación y modernización para reducir costos de producción.
Fomentar el relevo generacional con incentivos y apoyo a jóvenes ganaderos.
Potenciar la ganadería extensiva como una herramienta para la gestión sostenible del territorio y la prevención de incendios.
